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domingo, 4 de junio de 2017
Sidi Ifni, surf en playas solitarias de Marruecos
Las playas de Marruecos raramente entran en las listas de
paraísos del surf, mucho menos las de Sidi-Ifni. Sin embargo, en un país que
empieza a despertar a este deporte, con lugares como Taghazout que si empieza a
asomar su fama entre las páginas de las revistas especializadas, hay quienes
desde hace años disfrutan de las olas en kilométricas playas de arena
prácticamente solitarias.
miércoles, 22 de febrero de 2017
Viajar Tafraoute, autenticidad rural entre las montañas de Marruecos
Viajar a Tafraoute en uno de esos taxis colectivos de los años 60, con su característico color verde y amarillo, es hacerlo a un Marruecos direferente. Auténtico, rural. Entre las montañas de la mitad sur del país, donde las mujeres visten de negro y la vida, que desaparece bajo el agresivo sol de medio día, brota al caer el atardecer. La prueba de que no todo son ciudades milenarias y playas kilométricas en el reino alauí. Al sur de Marrakech, un punto a marcar en la lista.
miércoles, 15 de abril de 2015
Mercado de Sidi-Ifni, explosión de vida en domingo
Cada domingo, la gigantesca extensión de tierra que se encuentra al este de Sidi-Ifni cobra vida y aloja un animado mercado que se postula como una e las principales opciones de ocio de este histórico enclave del sur de Marruecos. Una pequeña explanada junto al terreno pedregoso del viejo aeropuerto, que pasa de ser un simple solar vacío usado como aparcamiento a convertirse en un concurrido entramado de casetas de plástico y pequeños puestos al raso en los que se vende desde verdura a artesanía, pasando por todo tipo de objetos imaginables.
domingo, 22 de febrero de 2015
Yamaa el Fna y el Zoco, el vibrante corazón de Marrakech
Llegas a Marrakech, da igual que sea para una larga estancia o para tan solo un rápido paseo, el primer destino está claro: la plaza de Yamaa el Fna y el Zoco. A los pies de la mezquita de Koutoubia se expande el hervidero de casetas, olores y sabores que da paso al mercado más famoso de Marruecos. Probablemente es el rincón más conocido de la ciudad, el más fotografiado, el más turístico, y seguramente con razón. La magia de este Patrimonio cultural de la humanidad lo hacen uno de los oasis de autenticidad en una urbe que progresa y se moderniza hacia un creciente futuro económico y turístico.
domingo, 28 de diciembre de 2014
Qué comer en Marruecos, una gastronomía por descubrir
Comer en Marruecos es maravillarse de sabores, de especias, de dulces. Es saborear el exotismo de una gastronomía cercana, mediterránea, que juega con productos que son familiares en España y que se mezclan con la tradición árabe para llegar a platos auténticos. No hacen falta restaurantes de lujo para conocer este país a través del paladar; basta con un Tajine entre cuatro paredes desvencijadas, o un cuenco caliente de Harira en cualquier terraza con suelo de tierra. Acompañado siempre de un buen zumo, ya sea de naranja o de aguacate.
martes, 14 de enero de 2014
Bouizarkane, un cruce de carreteras olvidado en el desierto
Bouizarkane es un pueblo en medio del sur de Marruecos, dónde se da antesala al gran Sahara, y nada más. Un cruce de carreteras donde parece haberse parado el tiempo. Parada obligada por su situación en la vía que une las ciudades de Guelmim y Tiznit, dos de las más importantes al sur de Marruecos, y punto de partida a una de las rutas entre montañas más vertiginosas y bellas de esta zona del país.
Un lugar en que la gente mira con extrañeza la presencia de turistas, preguntándose quizás que hacen allí, cómo habrán llegado hasta sus desvencijadas y olvidades calles de adobe. Su mercado es el polo opuesto a los boyantes zocos de ciudades como Tiznit o Marrakech, tan solo una pequeña calle en la que se desperdigan algunos comercios de textiles o verduras enfocados a un público local y un amplio patio donde entre ruinas aparecen algunas tiendas más, dificil saber de qué exactamente.
| Calle interior de Bouizarkane | B. Iru Pérez |
Bouizarkane es probablemente el pobre reflejo de una carretera que vivió momentos mejores. Una muestra del Marruecos más rural y un lugar para quebrar el tópico que asocia la pobreza, o la falta de carreteras asfaltadas y edificios de cristal a la infelicidad. También allí los vestidos de las mujeres son de colores, los hombres pasean de la mano entre risas, y tanto propios como los pocos extraños que allí paran disfrutan calmadamente del té en alguna de las terrazas que se juntan junto a la carretera, dónde taxis y autobuses hacen parada antes de partir hacia alguna de las ciudades.
El pueblo en sí tiene escaso interés más allá de una parada para descansar, al ser una de las pocas poblaciones que se pueden encontrar a lo largo de la carretera. Sin embargo, el atractivo reside, para los amantes de las montañas y sus rutas, en las colinas que se extienden al norte de esta pequeña aldea que parece vivir únicamente del transito de la carretera.
Una sistema montañoso que hace olvidar los paisajes llanos e infinitos que unen la ciudad de Guelmim con este recóndito pueblo. Barrancos por dónde corre el agua marrón tras las lluvias, las que supongo escasas por la aridez de la zona, y que parecen invitar a ser exploradas a camello. Paisajes rugosos y grandes relieves que desembocan en praderas, o al menos lo más parecido a una pradera que puede aflorar en esta zona tras las lluvias. Se olvida la cercanía del Sahara y se disfrutan las curvas, la orografía, y las carreteras sinuosas. Se escenifica la diversidad de Marruecos.
| Montañas al norte de | B. Iru Pérez |
viernes, 31 de mayo de 2013
Sidi-Ifni y Legzira, Marruecos también es mar y playa
Marruecos no es solo montes Atlas y desierto. Su mar, sus playas y los pueblos de sus costas pueden conquistar tanto como sus milenarias ciudades. Legzira y Sidi-ifni son ejemplos de ello. La primera, una kilométrica cala que se abre al atlántico presidida por el que es uno de los símbolos de la región, sus 3 grandes arcos de piedra natural. La segunda una marinera que vive en tranquilidad siendo un paso cosmopolita que une a los numerosos turistas franceses con los vestigios de la época colonial española.
martes, 23 de abril de 2013
Hotel des Voyageurs. Un lugar a evitar en Marrakech
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| Fachada del Hotel | B. Iru Pérez |
En Marrakech, en medio de grandes
hoteles de lujo y hospedajes baratos pero de gran nivel, se encuentra el Hotel
des Voyageurs: todo lo contrario a una opción recomendable. En la mega-urbe turística
de Marruecos, dónde las comodidades para el visitante son casi infinitas, este
establecimiento no es seleccionable ni por precio, ni por atención, ni mucho
menos por limpieza.
martes, 2 de abril de 2013
Guelmim. La ciudad de las dos caras de Marruecos
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| Mercado de Guelmin | B. Iru Pérez |
Guelmim, o Gulimin, es una ciudad
pobre. Son calles destartaladas que han visto pasar el tiempo entre un bullicio
de tráfico desordenado, y que la han convertido en la capital de la última
región del sur de Marruecos, antes de llegar a El Aaiún y el Sahara Occidental.
Pero también es la representación de un nuevo Marruecos, el de las grandes
avenidas rodeadas de chalets, los colegios privados, y el ir y venir de
estudiantes trajeados.
lunes, 18 de marzo de 2013
Ifni - Gulimin - Tiznit por carretera. Una ruta en imágenes
Marruecos con sus carreteras, y los paisajes que dejan a su paso, invitan a ser explorados. La ruta entre Ifni y Gulimin es un trayecto de unas 2 horas por parajes casi vírgenes salpicados de diminutos pueblos y con apenas tráfico. En el camino de vuelta es imposible no hacer un alto en las montañas de Bouizarkane y su sinuosa carretera. Te dejamos 7 imágenes de una ruta para los amantes del asfalto y perder la vista en los infinitos horizontes que dejan sus cunetas.![]() |
lunes, 11 de marzo de 2013
Tiznit. La puerta hacia el sur de Marruecos
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domingo, 10 de marzo de 2013
Recorrer Marruecos por carretera, Grand Taxi y paisajes únicos
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| Carretera entre Ifni y Guelmin | B. Iru Pérez |
Marruecos y sus grandes
distancias merecen la pena ser recorridas. Sus vías a través del desierto, de
oasis o montañas, son una experiencia única para los amantes de la carretera y
de los grandes paisajes. Ante la
carestía y dificultad de desplazarse en avión, y las pocas posibilidades
ferroviarias que ofrece el país, adentrarse en sus caóticas calzadas permitirá
al viajero conocer algo más allá de los tradicionales puntos turísticos. La
carretera es la posibilidad de viajar hacia un Marruecos más profundo, y hay
tres formas fundamentales de recorrerla.










